Fiestas de Alcoy
Celebraciones de abril · Alicante
| Celebracion | Fechas | Programa |
|---|---|---|
| Moros y Cristianos de Alcoy | En torno al 22, 23 y 24 de abril (festividad de San Jorge) | Pendiente de publicar |
Moros y Cristianos de Alcoy
Programa todavía no publicado
Estamos recopilando el programa de actos de esta fiesta. En cuanto este disponible aparecera aquí, día a día y con horarios.
Actos destacados
- Las Entradas del 22 de abril: por la mañana la Entrada de Cristianos y por la tarde la de Moros, los dos grandes desfiles del ciclo.
- El día de San Jorge, el 23 de abril, con la procesión y los actos religiosos que dan sentido a toda la fiesta.
- El Alardo del 24, con la recreación del combate y el estruendo del arcabuz llenando el centro de la ciudad.
- La aparición de Sant Jordiet, el niño que representa a San Jorge y que es una de las figuras más queridas del ciclo.
- La Gloria, semanas antes, que abre oficialmente el periodo festivo y avisa de que la ciudad entra en modo fiesta.
Antes de ir
- El ciclo se concentra en torno al 23 de abril, día de San Jorge, y ocupa los días 22, 23 y 24 con la estructura de Entradas, día del santo y Alardo.
- Las Entradas son desfiles largos: conviene elegir un punto del recorrido y llegar con antelación, porque las mejores zonas se ocupan pronto.
- El Alardo incluye disparos de arcabuz y el ruido es considerable: con niños pequeños o con personas sensibles al estruendo, mejor verlo desde lejos.
- Las filaes son el corazón organizativo de la fiesta. No son grupos improvisados: tienen sede, historia y un papel definido en cada acto.
- Abril en Alcoy puede ser fresco por la noche: la ciudad está a bastante altitud y el desfile de tarde se alarga.
- El alojamiento en la ciudad se agota, y muchos visitantes se alojan en localidades cercanas o en la costa y suben en el día.
🚗 Cómo llegar
Alcoy está en el interior de la provincia de Alicante, en un entorno de montaña, y se llega por carretera desde Alicante, Valencia y la costa de la Marina. Tiene servicio de autobús con las tres y estación de ferrocarril con servicio limitado. Durante los días de fiesta el centro se cierra al tráfico por los desfiles y el estacionamiento se traslada a la periferia: lo práctico es dejar el coche en las bolsas de aparcamiento del exterior y entrar andando.
🍽 Qué comer
La cocina alcoyana es de interior y de montaña: olleta, borreta, pericana y el peculiar mundo de la repostería local, con la peladilla como producto emblemático. Durante la fiesta, las sedes de las filaes concentran buena parte de la vida social, y en la calle la hostelería trabaja con horarios ampliados y carta adaptada al ritmo de los desfiles.

Cómo se ordena el ciclo
La fiesta de Moros y Cristianos de Alcoy tiene una estructura de tres días muy clara, y entenderla evita perderse lo importante:
- Día 22, las Entradas. Por la mañana desfila el bando cristiano y por la tarde el moro. Son desfiles largos, de horas, con boato, música propia y un nivel de vestuario que explica por sí solo el reconocimiento internacional de la fiesta.
- Día 23, San Jorge. El día del patrón, con los actos religiosos, la procesión y la presencia de Sant Jordiet. Es la jornada más solemne y la que da sentido a las otras dos.
- Día 24, el Alardo. La recreación del combate, con arcabucería, humo y una intensidad sonora que sorprende a quien no lo espera.
Antes de todo eso, semanas atrás, la Gloria abre el periodo festivo. Es un acto menos conocido fuera de la ciudad y muy significativo dentro: marca el momento en que Alcoy empieza a vivir en clave de fiesta.
Las filaes: la fiesta por dentro
Nada de esto lo organiza una comisión improvisada. La estructura de la fiesta son las filaes, asociaciones con sede propia, historia larga y un papel concreto en cada acto. Cada filà tiene su vestuario, su música y su lugar en el orden del desfile, y esa continuidad es lo que permite mantener un nivel de puesta en escena tan alto año tras año.
Para el visitante, esto tiene una consecuencia práctica: buena parte de la vida social de esos días ocurre en las sedes, que no son locales públicos. Lo que sí es público —y espectacular— es la calle.

Dónde ver los desfiles
El recorrido pasa por el centro y hay tres tipos de posición. Las tribunas, con asiento y venta previa, que garantizan visión y comodidad. Las aceras del recorrido, gratuitas, que exigen llegar temprano y aguantar de pie. Y los balcones, que en Alcoy son parte de la cultura de la fiesta y de los que se disfruta por invitación.
Un consejo de quien ha visto muchos desfiles largos: no intentar seguir el recorrido caminando. Se ve mucho menos y se acaba agotado. Es mejor elegir un punto con perspectiva —una curva, una plaza, un tramo ancho— y quedarse.
Cómo encaja en el calendario
Abril es el mes de los Moros y Cristianos en el interior alicantino, y Alcoy es su referencia. A lo largo de la primavera y el verano, decenas de localidades de la zona celebran su propia versión, cada una con su patrón y su carácter, de modo que quien se interesa por este tipo de fiesta puede seguir un circuito de meses. La de Alcoy destaca por tres cosas: la antigüedad documentada, el nivel del vestuario y la implicación de la ciudad entera.
Con niños y con personas sensibles al ruido
Las Entradas son muy agradecidas para ir en familia: color, música y caballos, y con paciencia se encuentra sitio en la primera fila. El Alardo es otra cosa: la arcabucería produce un estruendo constante durante un buen rato, y no es un plan recomendable con niños pequeños ni con personas a las que el ruido les afecte. Verlo desde un punto elevado y alejado permite disfrutar del humo y del ambiente sin el impacto sonoro.
Preguntas que se repiten cada abril
¿Cuánto duran las Entradas? Horas. Son desfiles de gran formato, con centenares de participantes por bando, y no están pensados para verlos de pie desde el principio hasta el final. Elegir un tramo y un momento es la única forma sensata de disfrutarlos.
¿Se puede entrar en una filà? Son asociaciones con sus propias normas de admisión y con listas de espera en muchos casos. Para el visitante, la fiesta se disfruta desde la calle, que es donde ocurre lo espectacular.
¿El Alardo es peligroso? Está organizado con medidas estrictas y zonas delimitadas, y los arcabuces se cargan solo con pólvora. Lo que sí es real es el ruido: es intenso y continuo, y conviene saberlo antes de colocarse en primera fila.
¿Merece la pena con mal tiempo? Los desfiles se pueden ver afectados por la lluvia, y en abril en el interior alicantino no es raro. Conviene mirar la previsión y tener plan alternativo: la ciudad tiene museos y un casco histórico que aguantan bien una tarde de agua.
Tres días bien repartidos
Para quien viene de fuera y solo puede elegir un día, la respuesta depende de lo que busque: el 22 para la puesta en escena y el vestuario, el 23 para el ambiente religioso y popular, y el 24 para el espectáculo sonoro del Alardo. Con dos días, la combinación más redonda es 22 y 24, que son las dos caras opuestas de la misma fiesta.
La música, la otra mitad de la fiesta
Hay un elemento que sorprende a quien ve por primera vez los Moros y Cristianos de Alcoy: la cantidad y la calidad de la música. Cada filà desfila con su banda, y el repertorio no es genérico: existe un género propio, la marcha mora y la marcha cristiana, compuesto expresamente para estos desfiles y con un catálogo de piezas que se ha ido ampliando durante generaciones.
Eso convierte las Entradas en un acontecimiento musical además de visual, y explica por qué la ciudad tiene una tradición de bandas tan potente. Para el visitante, el consejo es sencillo: colocarse en un tramo donde el sonido rebote entre fachadas, porque en las plazas abiertas la música se dispersa y se pierde la mitad del efecto.
Qué ver en Alcoy si sobra tiempo
La ciudad tiene un patrimonio industrial y modernista poco conocido: fábricas textiles de otra época, puentes de gran altura que salvan los barrancos y edificios modernistas en el centro. Fuera de los días de fiesta hay además museos dedicados a la propia fiesta, que permiten ver de cerca el vestuario y los detalles que en el desfile pasan a toda velocidad. Es la mejor manera de entender el trabajo que hay detrás de cada boato.