Fiestas de Berga
Celebraciones de mayo · Barcelona
| Celebracion | Fechas | Programa |
|---|---|---|
| La Patum de Berga | Corpus Christi (fecha móvil, mayo-junio) | Pendiente de publicar |
La Patum de Berga
Programa todavía no publicado
Estamos recopilando el programa de actos de esta fiesta. En cuanto este disponible aparecera aquí, día a día y con horarios.
Actos destacados
- El tabal, el gran tambor que días antes recorre la ciudad anunciando que la Patum ha llegado y que abre oficialmente la fiesta.
- La Patum de lluïment, la sesión diurna en la que cada comparsa se presenta por separado y con la plaza a plena luz: la mejor para entender qué es cada figura.
- El salto de plens, con la plaça de Sant Pere a oscuras y los plens cubiertos de vegetación girando entre la multitud con el fuego encendido.
- Las guitas, las bestias de cuello largo que abren paso lanzando fuego por encima de las cabezas de la gente.
- Los tirabols, el cierre de cada sesión, cuando la plaza entera baila en círculo con los gigantes y las guitas hasta que la música se agota.
Antes de ir
- La fecha se mueve cada año porque la Patum se celebra en torno al Corpus Christi: el programa detallado lo publica el Ayuntamiento y conviene consultarlo antes de organizar el viaje.
- Ropa vieja y de algodón, nunca sintética, porque las chispas hacen agujeros y las fibras sintéticas se funden. Sombrero o gorra y un pañuelo al cuello son el uniforme local.
- La plaça de Sant Pere se llena hasta el límite en las sesiones grandes. Quien no quiera apreturas tiene dos alternativas razonables: la sesión diurna o verla desde un balcón.
- Con niños pequeños, la Patum infantil: mismas comparsas, mismo escenario y una intensidad completamente distinta.
- Es fuego real en medio de la gente. Hay que seguir las indicaciones, no acercarse a las comparsas por iniciativa propia y dejar paso cuando avanzan.
- Berga se llena por completo y la comarca entera se mueve hacia allí: alojamiento y transporte, reservados con mucha antelación.
🚗 Cómo llegar
Berga es la capital del Berguedà, en el interior de la provincia de Barcelona, al pie del Prepirineo. Se llega por la C-16 desde Barcelona, algo más de cien kilómetros, y por carretera comarcal desde Manresa y desde la Cerdanya. No tiene estación de tren en servicio de pasajeros, así que la combinación práctica es autobús desde Barcelona o desde Manresa, o coche propio. En los días de Patum el centro histórico se cierra al tráfico y aparcar cerca de la plaça de Sant Pere es imposible: lo razonable es dejar el vehículo en la parte baja de la ciudad y subir andando.
🍽 Qué comer
La cocina del Berguedà es de montaña y de interior, muy distinta de la del litoral catalán. Aparecen los embutidos de la comarca, la carne de la zona, las setas en temporada, los platos de cuchara y las coques dulces y saladas de la repostería local. En días de Patum la hostelería del centro trabaja sin descanso desde primera hora y con carta corta, y muchas peñas y entidades montan su propio servicio de comida y bebida en la calle.

Qué es la Patum y por qué está donde está
La Patum de Berga no es una fiesta con actos: es una fiesta con comparsas. Cada una es una figura con su música, su coreografía y su papel, y el programa consiste en que salgan por orden, una detrás de otra, en el mismo escenario y durante varios días.
Ese escenario es la plaça de Sant Pere, la plaza mayor de Berga, y la elección no es casual: la Patum necesita un espacio cerrado, con edificios alrededor y con balcones, porque buena parte de su efecto depende de que el sonido y el humo queden dentro.
La fiesta se celebra en torno al Corpus Christi, que es una fecha móvil, así que no cae el mismo día cada año. Ese detalle práctico es el primero que hay que resolver al planificar el viaje, y también la razón por la que mucha gente de fuera se pierde la fiesta pensando que tiene fecha fija.
La Patum está reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento que llegó en 2005 y que en su momento situó a Berga en el mapa internacional de las fiestas populares. No fue por su tamaño: fue por su singularidad y por su continuidad documentada.
Las comparsas, una por una
Entender la fiesta es entender quién es quién. Estas son las figuras que la componen:
- El tabal. Un tambor de gran tamaño que anuncia la Patum días antes recorriendo la ciudad. Es el que abre y el que convoca.
- Los turcos y caballitos. Una lucha danzada entre turcos y caballeros cristianos, con la coreografía más reconocible del repertorio.
- Las mazas y los ángeles. Diablos con mazas que llevan fuego y ángeles que los combaten, en una representación del bien y del mal.
- Las guitas. Bestias de cuello larguísimo, la grande y la pequeña, que se abren paso entre la gente lanzando fuego por encima de las cabezas.
- El águila. La comparsa más solemne y la más esperada por los berguedanos: baila sola, con música propia, y su giro final se sigue en un silencio que no se parece a nada del resto de la fiesta.
- Los enanos y los gigantes. Cabezudos y figuras de gran altura que bailan con la plaza llena.
- Los plens. La imagen que ha dado la vuelta al mundo, y que merece su propio apartado.
Cada comparsa tiene su melodía y su ritmo, y la gente de Berga las reconoce por los primeros compases. Para un visitante, la mejor manera de aprenderlas es asistir a la sesión de lluïment, la diurna, donde salen por separado y se ven con luz.
El salto de plens: la escena que define la fiesta
Es el momento por el que la Patum es conocida fuera de Cataluña y también el más difícil de explicar a quien no lo ha visto.
Los plens son figuras completamente cubiertas de vegetación —una planta que se recoge para la ocasión— con fuegos sujetos al cuerpo y a la cabeza. Cuando les llega el turno, la plaza se queda a oscuras, se enciende el fuego y los plens empiezan a girar entre la multitud al ritmo de la música, mientras la gente salta a su alrededor.
El resultado es una plaza cerrada, llena de humo, con decenas de fuegos girando y con miles de personas saltando al mismo compás. No hay separación entre el espectáculo y el público: quien está en la plaza está dentro del salto.
De ahí salen las precauciones que la propia ciudad recomienda y que conviene tomarse en serio:
- Ropa vieja de algodón, porque las chispas hacen agujeros. Nada de tejidos sintéticos, que se funden.
- Sombrero o gorra, para proteger la cabeza y el pelo.
- Pañuelo al cuello, que es el uniforme local y no un adorno.
- Calzado cerrado y con suela, nunca sandalias.
- Gafas, si se es sensible al humo.

Los tirabols: cómo termina cada sesión
Hay un final común a todas las sesiones grandes y es, para muchos, la mejor parte. Los tirabols son la música que suena cuando el programa ya se ha completado: entonces la plaza entera se convierte en un círculo y la gente baila con los gigantes y las guitas, girando sin parar y sin coreografía.
Es el momento en el que desaparece cualquier distinción entre participante y espectador. No hay pasos que aprender, no hay sitio reservado y no hay un final marcado: se baila hasta que la música se agota.
Para un visitante, los tirabols son también la parte más accesible de la fiesta. Un forastero difícilmente va a seguir la coreografía de los turcos o el silencio del águila, y en cambio puede entrar en un tirabol sin más requisito que dejarse llevar.
Cómo organizar la visita
La Patum tiene varias sesiones repartidas en días distintos y con caracteres muy diferentes. Sin entrar en un programa que cambia cada año, estas son las opciones que conviene conocer:
- La sesión de lluïment, diurna, para ver las comparsas con luz y con espacio. Es la recomendada para una primera visita.
- La Patum completa, con todas las comparsas y con el salto de plens. Es la más intensa y la más multitudinaria.
- La Patum infantil, con las mismas figuras y pensada para las familias.
- Los pasacalles y actos de calle de los días previos, mucho más tranquilos.
Y una recomendación de calendario que agradece cualquiera que haya ido: llegar el día antes. La Patum se entiende mucho mejor viendo cómo Berga se prepara, cómo se monta la plaza y cómo la ciudad cambia de ritmo en las horas previas.

Qué ver en Berga alrededor de la fiesta
Entre sesiones hay horas muertas, y la comarca da de sobra para llenarlas:
- El santuario de Queralt, sobre la ciudad, con su camino de ronda excavado en la roca y una vista completa del Berguedà.
- El casco antiguo de Berga, de calles estrechas y cuesta, con la plaça de Sant Pere como centro.
- Las ruinas del castillo de Sant Ferran, en lo alto del núcleo urbano.
- El Prepirineo del Berguedà, con el Pedraforca como cumbre más reconocible de la comarca.
- Las colonias industriales del río Llobregat, un patrimonio poco conocido y muy característico de esta zona.
Ese último punto es una sorpresa para quien llega solo por la fiesta: el Berguedà fue una comarca textil, y a lo largo del río quedan poblados fabriles enteros, con su iglesia, sus viviendas y su fábrica, que hoy se pueden recorrer.