Fiestas de Tarazona

Celebraciones de agosto · Zaragoza · 14 actos programados

Foto: Wikimedia Commons
Resumen del calendario festivo de Tarazona
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El Cipotegato y Fiestas de San Atilano27 de agosto a 1 de septiembre de 20267 días · 14 actos
AGO27

El Cipotegato y Fiestas de San Atilano

📅 27 de agosto a 1 de septiembre de 2026✨ Fiestas patronales en honor a San Atilano, primer obispo de Tarazona

📅 Programa de El Cipotegato y Fiestas de San Atilano

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Toda la fiesta de un vistazo

Actos destacados

  • El Cipotegato, el 27 de agosto a las doce del mediodía: el acto que abre las fiestas y el más conocido de todas.
  • La subida del personaje a la estatua de la plaza de España, que es el final del recorrido y la imagen que da la vuelta al país.
  • La limpieza de la plaza inmediatamente después, con la fiesta ya en marcha y el vecindario ocupando el centro.
  • Los actos religiosos en honor a San Atilano, primer obispo de la ciudad, que son el motivo por el que la fecha es esta.
  • Los días centrales del programa, que se extienden hasta el 1 de septiembre con peñas, música y actividades por barrios.

Antes de ir

  • La fecha del Cipotegato es fija: 27 de agosto, a las doce en punto. Todo lo demás del programa se organiza alrededor de esa hora.
  • Quien vaya a la plaza durante el lanzamiento acabará manchado de tomate: ropa vieja, calzado cerrado y nada de valor encima.
  • La densidad en la plaza es muy alta y el pavimento queda resbaladizo en minutos: con niños pequeños es mejor ver el acto desde una calle adyacente.
  • Los tomates se compran en los puestos habilitados; no es una fiesta en la que convenga improvisar con material propio.
  • Si solo se puede ir un día, el 27 concentra lo más singular, pero el resto del programa es donde se ve la fiesta de la ciudad.

🚗 Cómo llegar

Tarazona está en el extremo noroccidental de la provincia de Zaragoza, a los pies del Moncayo y muy cerca del límite con Navarra y Soria. Se accede por la A-68 y la N-122, a unos noventa kilómetros de Zaragoza. No tiene estación de ferrocarril en servicio, de modo que la combinación habitual es tren hasta Zaragoza-Delicias y autobús, o coche desde Pamplona, Logroño y Soria. La mañana del 27 el entorno de la plaza de España queda cerrado y el estacionamiento se traslada a los accesos.

🍽 Qué comer

Cocina de huerta y de secano: verduras de la vega del Queiles, migas, ternasco asado y quesos de la zona del Moncayo. En los días de fiesta el orden de las comidas se desplaza, porque el acto central es a mediodía: lo habitual es comer tarde, cuando la plaza ya se ha despejado. La repostería local, de tradición conventual, se vende en obradores del casco antiguo.

Monumento al Cipotegato en Tarazona
El monumento al Cipotegato recuerda al personaje durante todo el año; el 27 de agosto, la estatua de la plaza es el punto final de la carrera. Foto: jrfern · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Un acto de un minuto que ordena una semana

Hay fiestas que se explican por su programa y otras que se explican por un solo acto. Tarazona es de las segundas: todo el ciclo de San Atilano se organiza alrededor de lo que ocurre el 27 de agosto a las doce del mediodía, cuando un vecino elegido para el papel sale del ayuntamiento vestido con el traje de rombos de colores y atraviesa la plaza de España mientras la multitud le lanza tomates.

Para quien planifica una visita, eso tiene consecuencias prácticas muy concretas:

Cómo colocarse, según lo que se busque

Hay tres posiciones posibles y conviene elegir con conocimiento:

  1. Dentro de la plaza. Es la experiencia completa y también la más incómoda: aglomeración, suelo resbaladizo y garantía de acabar teñido de rojo. Ropa que se pueda tirar.
  2. En las calles de acceso. Se ve pasar al personaje con menos presión y sin el grueso del lanzamiento. Es la opción sensata con niños.
  3. En una posición elevada. Es la mejor para entender el conjunto: la carrera, la masa y el momento de la subida a la estatua.

Un detalle que sorprende a quien llega por primera vez: la limpieza posterior es rapidísima. En poco tiempo la plaza vuelve a estar practicable, y la ciudad pasa de la escena del tomate al programa de fiestas sin transición.

Claustro de la catedral de Tarazona
El claustro de la catedral, uno de los conjuntos mudéjares que explican por qué el casco de Tarazona está protegido. Foto: José Luis Filpo Cabana · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Qué hay detrás de la fecha

El motivo del ciclo son las fiestas patronales en honor a San Atilano, primer obispo de la ciudad, y esa raíz religiosa sigue presente en el programa con sus actos propios. La ciudad, la antigua Turiaso romana, arrastra una historia larga que se ve en el casco: catedral con cimborrio y claustro mudéjares, palacio episcopal, judería con casas colgadas sobre el río Queiles y una vieja plaza de toros de planta poligonal convertida en viviendas, que es una de las rarezas urbanas más comentadas de Aragón.

Ese contexto es el que hace que la visita aguante más de un día: la fiesta ocupa el mediodía y la noche, y las mañanas quedan libres para un casco histórico que se recorre andando.

Cómo encaja en el calendario

El final de agosto es una de las horquillas más cargadas del calendario festivo español, y Tarazona compite con las fiestas de Cuéllar, con las de Medina del Campo y con la última semana de vacaciones. La diferencia es que su acto principal tiene hora y fecha fijas, lo que permite encajarlo con precisión en un viaje: se puede llegar la noche del 26, ver el Cipotegato al mediodía del 27 y seguir camino, o quedarse a los días centrales.

Para quien recorre el Moncayo, la combinación natural es fiesta y montaña: la sierra queda a un paso y ofrece la alternativa de la mañana siguiente.

El río Queiles a su paso por Tarazona
El Queiles atraviesa la ciudad y marca la huerta que sigue estando en la cocina de estos días. Foto: Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Preguntas que se repiten

¿Cualquiera puede lanzar tomates? Sí, el lanzamiento es participativo. Los tomates se adquieren en los puestos habilitados y hay indicaciones que conviene respetar, tanto por seguridad como por respeto al propio acto.

¿Quién es el Cipotegato? Un vecino de Tarazona elegido para encarnar el papel, que corre en solitario con el traje de rombos y termina subiendo a la estatua de la plaza. No es un actor contratado: es parte del vecindario, y esa es la razón de la implicación de la ciudad.

¿Se puede ver con niños? El acto en sí, desde dentro de la plaza, no es recomendable con niños pequeños por la aglomeración y el suelo resbaladizo. Desde una calle de acceso o desde una posición elevada, sí, y el resto del programa tiene actividades pensadas para familias.

¿Merece la pena quedarse más días? Sí, y es lo que casi nadie hace. El programa se extiende hasta el 1 de septiembre y es en esos días cuando se ve la fiesta de la ciudad, con las peñas, la música y los actos por barrios, sin la presión del gran acto de apertura.

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