El fin de fiestas: cómo se cierra un programa

58 municipios del calendario incluyen este tipo de actos en su programa oficial.

Las fiestas empiezan con un acto que todo el mundo conoce —el pregón, el chupinazo, el cohete— y terminan con otro del que casi nadie habla, aunque está en el programa de la mayoría de los municipios y suele ser el más emotivo de todos. El fin de fiestas tiene sus propias formas, sus propias fórmulas en el papel y una hora que, esta vez sí, se cumple.

En un programa de fiestas, el cierre es un acto con entidad propia. No es simplemente que se acabe el último baile: es un momento señalado, con un sitio y una hora, al que la gente acude a propósito y en el que suele pasar algo concreto —se quema una figura, se dispara una traca, se apagan las luces, se canta—.

Esa simetría con la apertura no es casualidad. Si el chupinazo o el pregón marcan el momento en el que el municipio entra en otro tiempo —el de las fiestas—, el acto de cierre marca el momento en el que se vuelve al tiempo normal. Y por eso tiene la carga que tiene: no celebra nada, despide.

Hay además una diferencia práctica que conviene saber antes de ir. La hora del chupinazo se cumple a rajatabla porque es el principio de todo; la hora de casi todos los actos intermedios baila; y la hora del fin de fiestas vuelve a cumplirse, porque es un acto con un momento exacto al que todo lo demás se subordina.

Las formas de cerrar

Cada municipio tiene la suya, pero las fórmulas se repiten y casi todas caen en uno de estos grupos.

La quema de una figura. Es la más extendida y la más visual. Se construye un muñeco, una figura o un objeto que representa las fiestas —a veces con un nombre propio que todo el mundo en el municipio conoce— y el último día se quema en público. En algunas localidades la figura preside los días de fiesta desde un balcón o desde la plaza y su desaparición es literalmente el final. Los dos casos más conocidos en España son la quema de Marijaia al término de la Aste Nagusia de Bilbao y el entierro de la sardina que cierra el carnaval en muchísimos sitios.

El castillo de fuegos. El último día o la última noche se dispara la tanda grande de pirotecnia. En los municipios donde hay fuegos varios días, el del cierre es siempre el más largo.

La traca. Más modesta y más ruidosa: una ristra de petardos que recorre una calle o la plaza y termina con un trueno. A diferencia del castillo, la traca es un acto de día.

El canto colectivo. En algunos municipios el cierre consiste en que la gente se reúne y canta algo juntos, muchas veces con una vela encendida. El caso más conocido es el «Pobre de mí» con el que se cierran los sanfermines de Pamplona, pero la fórmula —reunirse, apagar la luz, cantar— se repite en más sitios de los que parece.

El acto institucional. Arriado de la bandera, bajada del cartel, discurso breve de la comisión o del alcalde, entrega de premios de los concursos de la semana. Es lo habitual en municipios donde no hay una tradición de quema o de canto.

Y el cierre sin acto. En muchos programas el último día simplemente termina con la última verbena, y el único rastro en el papel es la frase «fin de fiestas» al lado de la hora.

Castillo de fuegos artificiales estallando sobre un pueblo de noche, con la torre de la iglesia iluminada abajo y campos en primer término
El castillo se dispara desde fuera del casco urbano y por eso se ve mejor desde la carretera de entrada o desde cualquier alto que desde la plaza. La gente se concentra en el centro por costumbre, no porque sea el mejor sitio. Foto: Dfvillalobos · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Cómo se lee en el programa

Las fórmulas del papel son pocas y se reconocen enseguida.

«Fin de fiestas». La más común. Puede ir sola, al lado de una hora, o acompañando a otro acto: «traca fin de fiestas», «concierto de fin de fiestas», «chocolatada y fin de fiestas».

«Despedida» o «acto de despedida». Equivale a lo mismo y aparece sobre todo cuando el cierre tiene una parte hablada o cantada.

«Clausura». Más institucional. Suele indicar que hay discurso, entrega de premios o arriado de bandera.

«Traca final» o «txupin final». Hay pólvora. En el segundo caso, además, hay una simetría explícita con el cohete de apertura: el mismo gesto, al revés.

«Hasta el año que viene». No es un acto: es la línea con la que muchos programas terminan la última página. Conviene leerla porque a veces lleva detrás la fecha de las fiestas del año siguiente, que es el dato más útil de todo el folleto para quien quiere repetir.

Un apunte sobre el orden del último día que explica por qué el programa parece raro. En la mayoría de los municipios el día de cierre tiene pocos actos y muy espaciados: algo a mediodía, una comida, y después un hueco largo hasta la noche. No es que falte programa; es que la gente lleva varios días sin dormir y la organización lo sabe.

Humo y restos de cohetes diurnos sobre un pueblo encajado en un valle, con pancartas de peñas en primer término
La pólvora de día es otra cosa: no se mira, se oye y se siente. Por eso en los programas aparece casi siempre a mediodía y en la plaza, donde el ruido rebota, y no por la noche y a las afueras como el castillo. Foto: Pedro M. Martínez Corada · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Pólvora de día y pólvora de noche

Los dos actos de pirotecnia que cierran las fiestas son muy distintos y conviene no confundirlos al leer el programa, porque uno se ve y el otro se oye.

El castillo de fuegos es nocturno y visual. Se dispara desde un punto alejado del casco urbano —una campa, un descampado, la otra orilla del río— por razones de seguridad y de distancia de caída, y eso tiene una consecuencia práctica que casi nadie aprovecha: se ve mejor desde fuera que desde la plaza. Desde el centro del pueblo los edificios tapan la parte baja de las explosiones; desde la carretera de entrada, desde un alto o desde la primera curva de salida se ve entero y sin gente delante.

La traca y la pólvora de día son sonoras. No hay efecto de color que valga a la luz del sol: lo que se busca es el ruido, el humo y el golpe en el pecho. Por eso se tiran al mediodía y en el sitio más cerrado posible, normalmente la plaza, donde el sonido rebota en las fachadas.

Las dos cosas comparten una recomendación práctica. Los animales lo pasan mal, y en los municipios pequeños eso se nota: la hora de la pólvora es la hora de recoger a los perros. Y para quien va con niños pequeños, el castillo visto desde lejos es muchísimo más llevadero que visto desde debajo.

Una tercera variante que aparece cada vez más en los programas es el piromusical: el castillo sincronizado con una banda sonora. Exige un espacio amplio y un sistema de megafonía, así que se da sobre todo en ciudades y en municipios grandes, y es el formato que ha sustituido al castillo clásico en bastantes capitales.

El último día: por qué es el mejor y el peor para ir

Quien solo puede ir un día a unas fiestas suele elegir el día grande. El último día es una alternativa que tiene ventajas reales y un par de inconvenientes que conviene conocer.

A favor: hay menos gente. Mucha menos. El día grande concentra a los visitantes de toda la comarca; el de cierre es sobre todo del municipio. Se come mejor, se aparca mejor y se ve todo sin pelear por un sitio.

A favor: los actos son los mejores. El cierre suele llevarse el castillo más largo, la traca más grande y el acto más emotivo del programa. No es el día pobre: es el día concentrado.

A favor: se ve el municipio, no el escaparate. El último día las peñas, las cuadrillas y las familias están en su sitio de siempre y el ambiente se parece mucho más a lo que el municipio es de verdad.

En contra: hay menos programa. Si se va a pasar el día entero, hay que contar con huecos largos sin nada marcado.

En contra: muchas cosas ya han cerrado. Las atracciones del recinto ferial, algunos puestos y parte de las casetas empiezan a desmontar antes de que termine el último día, así que lo que se ve a mediodía no es lo que había el fin de semana.

Y un detalle de logística que se olvida siempre: la noche del cierre el alojamiento se vacía y es la más fácil de encontrar de todas, mientras que el transporte público reforzado suele dejar de serlo justo ese día. Merece la pena mirar los horarios de vuelta antes de ir.

Lo que pasa al día siguiente

El fin de fiestas no termina cuando termina el acto. Hay un día después que no está en ningún programa y que forma parte del ciclo tanto como el chupinazo.

El desmontaje. El escenario, el vallado, las torres de sonido, el entoldado y las casetas tardan casi tanto en quitarse como en ponerse. Durante uno o dos días la plaza sigue ocupada por una estructura metálica que ya no sirve para nada, y hasta que no se va el municipio no recupera su sitio.

La limpieza. Es el trabajo más grande del año para el servicio municipal y suele hacerse de madrugada, mientras el pueblo duerme. En municipios pequeños lo hacen la comisión y los vecinos, y no es raro que aparezca en el programa como un acto más.

Las cuentas. La comisión de fiestas cierra el presupuesto, paga lo pendiente y en muchos sitios publica el balance. Esa cifra es la que condiciona el programa del año siguiente: lo que se pueda contratar el verano que viene se decide en las semanas posteriores al último cohete.

Y la fecha del año que viene. En los municipios con patrón fijo se sabe de antemano; en los que dependen de un fin de semana o de una fecha movible, la comisión la fija en los meses siguientes. Por eso un calendario de fiestas tiene sentido: la mitad de los municipios no confirman sus fechas hasta bien entrado el año.

Escenario de estructura metálica montado y vallado en una plaza vacía, con el cartel de la fiesta a un lado
Lo que ocupa la plaza durante las fiestas tarda casi tanto en quitarse como en ponerse. El escenario, el vallado y las torres de sonido siguen ahí uno o dos días después del último acto, y hasta que no se desmontan el municipio no recupera su sitio. Foto: Enric · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Dónde se concentran

Provincias con más municipios de esta categoría en el calendario.

En qué meses se concentran

Reparto de los 58 municipios a lo largo del año. Un municipio puede aparecer en más de un mes si celebra varias fiestas.

MesRepartoMunicipios
Febrero3
Marzo1
Abril3
Mayo5
Junio11
Julio15
Agosto14
Septiembre18
Octubre5
Noviembre1

Municipios con estos actos

Ordenados por número de actos recogidos en el programa. Entra en cada ficha para ver el detalle día a día.

Fiestas de Santurtzi

Santurtzi

Vizcaya · 69 actos en el programa

Fiestas de Gorliz

Gorliz

Vizcaya · 65 actos en el programa

Fiestas de Orduña

Orduña

Vizcaya · 57 actos en el programa

Fiestas de Santutxu (Bilbao)

Santutxu (Bilbao)

Vizcaya · 54 actos en el programa

Fiestas de Sestao

Sestao

Vizcaya · 50 actos en el programa

Fiestas de Plentzia

Plentzia

Vizcaya · 44 actos en el programa

Fiestas de Arrigorriaga

Arrigorriaga

Vizcaya · 43 actos en el programa

Fiestas de Gallarta (Abanto-Zierbena)

Gallarta (Abanto-Zierbena)

Vizcaya · 42 actos en el programa

Fiestas de Etxebarri

Etxebarri

Vizcaya · 41 actos en el programa

Fiestas de Algorta (Getxo)

Algorta (Getxo)

Vizcaya · 39 actos en el programa

Fiestas de Ortuella

Ortuella

Vizcaya · 39 actos en el programa

Fiestas de Zierbena

Zierbena

Vizcaya · 39 actos en el programa

Fiestas de Rekalde (Bilbao)

Rekalde (Bilbao)

Vizcaya · 37 actos en el programa

Fiestas de Astrabudua (Erandio)

Astrabudua (Erandio)

Vizcaya · 35 actos en el programa

Fiestas de Barakaldo

Barakaldo

Vizcaya · 35 actos en el programa

Fiestas de Sondika

Sondika

Vizcaya · 35 actos en el programa

Fiestas de Loiu

Loiu

Vizcaya · 33 actos en el programa

Fiestas de Ermua

Ermua

Vizcaya · 31 actos en el programa

Fiestas de Leioa

Leioa

Vizcaya · 31 actos en el programa

Fiestas de Mungia

Mungia

Vizcaya · 31 actos en el programa

Fiestas de Basurto (Bilbao)

Basurto (Bilbao)

Vizcaya · 28 actos en el programa

Fiestas de Galdames

Galdames

Vizcaya · 28 actos en el programa

Fiestas de Erandio

Erandio

Vizcaya · 27 actos en el programa

Fiestas de Aperribai (Galdakao)

Aperribai (Galdakao)

Vizcaya · 26 actos en el programa

Fiestas de Zelaieta (Abadiño)

Zelaieta (Abadiño)

Vizcaya · 24 actos en el programa

Fiestas de Elorrieta (Bilbao)

Elorrieta (Bilbao)

Vizcaya · 20 actos en el programa

Fiestas de Buñol

Buñol

Valencia · 19 actos en el programa

Fiestas de Arriaga (Erandio)

Arriaga (Erandio)

Vizcaya · 18 actos en el programa

Fiestas de Requena

Requena

Valencia · 18 actos en el programa

Fiestas de Putxeta (Abanto-Zierbena)

Putxeta (Abanto-Zierbena)

Vizcaya · 16 actos en el programa

Fiestas de Tarazona

Tarazona

Zaragoza · 14 actos en el programa

Bilbao

Vizcaya · 13 actos en el programa

Fiestas de Iratzagorria (Gordexola)

Iratzagorria (Gordexola)

Vizcaya · 13 actos en el programa

Fiestas de Argoños

Argoños

Cantabria · 12 actos en el programa

Fiestas de Oviedo

Oviedo

Asturias · 10 actos en el programa

Fiestas de Salamanca

Salamanca

Salamanca · 10 actos en el programa

Fiestas de Talavera de la Reina

Talavera de la Reina

Toledo · 10 actos en el programa

Fiestas de Basauri

Basauri

Vizcaya · 9 actos en el programa

Fiestas de Albacete

Albacete

Albacete · 8 actos en el programa

Fiestas de Barcelona

Barcelona

Barcelona · 8 actos en el programa

Fiestas de Cocentaina

Cocentaina

Alicante · 8 actos en el programa

Fiestas de Ponferrada

Ponferrada

León · 8 actos en el programa

Fiestas de Tarragona

Tarragona

Tarragona · 8 actos en el programa

Fiestas de Cambados

Cambados

Pontevedra · 7 actos en el programa

Fiestas de Cartagena

Cartagena

Murcia · 6 actos en el programa

Fiestas de Zaragoza

Zaragoza

Zaragoza · 6 actos en el programa

Fiestas de Alcalá de Henares

Alcalá de Henares

Madrid · 5 actos en el programa

Fiestas de Cangas de Onís

Cangas de Onís

Asturias · 5 actos en el programa

Fiestas de Guadalajara

Guadalajara

Guadalajara · 5 actos en el programa

Fiestas de Villena

Villena

Alicante · 5 actos en el programa

Fiestas de Zafra

Zafra

Badajoz · 5 actos en el programa

Fiestas de Avilés

Avilés

Asturias · 0 actos en el programa

Fiestas de Enekuri (Erandio)

Enekuri (Erandio)

Vizcaya · 0 actos en el programa

Fiestas de Garai

Garai

Vizcaya · 0 actos en el programa

Fiestas de Garamendi (Igorre)

Garamendi (Igorre)

Vizcaya · 0 actos en el programa

Fiestas de Pamplona

Pamplona

Navarra · 0 actos en el programa

Fiestas de Santoña

Santoña

Cantabria · 0 actos en el programa

Fiestas de Uribe (Zeanuri)

Uribe (Zeanuri)

Vizcaya · 0 actos en el programa

Preguntas frecuentes

¿Qué es el fin de fiestas?

Es el acto con el que se cierra oficialmente un programa de fiestas, y en la mayoría de los municipios es un acto con entidad propia, con su sitio y su hora, al que la gente acude a propósito. Puede ser la <strong>quema de una figura</strong>, un <strong>castillo de fuegos</strong>, una <strong>traca</strong>, un <strong>canto colectivo</strong> o un acto institucional con arriado de bandera y entrega de premios. Hace de contrapunto al pregón o al chupinazo: si aquel marca la entrada en el tiempo de fiesta, este marca la vuelta al tiempo normal.

¿Se cumple la hora del fin de fiestas?

Sí, y es una de las pocas del programa que se cumple. La hora del chupinazo se respeta porque es el principio de todo y la del cierre se respeta porque es un momento exacto al que se subordina el resto del día: la traca, la quema o el canto pasan cuando está anunciado. Lo que sí baila, como siempre, es todo lo que venga marcado con un <strong>«a continuación»</strong>, que significa que empieza cuando termine lo anterior.

¿Dónde se ve mejor el castillo de fuegos?

Casi nunca en la plaza. El castillo se dispara desde un punto <strong>alejado del casco urbano</strong> por razones de seguridad, así que desde el centro los edificios tapan la parte baja de las explosiones. Se ve entero y sin gente delante desde la carretera de entrada, desde cualquier alto cercano o desde la primera curva de salida del municipio. La gente se concentra en el centro por costumbre, no porque sea el mejor sitio.

¿Qué diferencia hay entre una traca y un castillo de fuegos?

Que uno se oye y el otro se ve. La <strong>traca</strong> es pólvora de día: una ristra de petardos que recorre una calle o la plaza y termina con un trueno, y lo que busca es ruido y humo, no color, porque a la luz del sol el color no se aprecia. Por eso se tira al mediodía y en un espacio cerrado donde el sonido rebote. El <strong>castillo</strong> es nocturno, visual, dura bastante más y se dispara desde fuera del pueblo. Muchos programas tienen las dos cosas el mismo día de cierre.

¿Merece la pena ir el último día en vez del día grande?

Depende de lo que se busque. El último día tiene <strong>mucha menos gente</strong>, se aparca y se come mejor, y suele llevarse el castillo más largo y el acto más emotivo del programa. A cambio tiene menos actos y más espaciados, y parte del recinto ferial y de los puestos ya estará desmontando. Para ver el municipio tal como es, en lugar de lleno de visitantes de toda la comarca, es el mejor día del programa.

¿Por qué se quema un muñeco al final de las fiestas?

Porque es la forma más clara de marcar que algo se ha acabado. Se construye una figura que representa a las fiestas, preside los días grandes desde un balcón o desde la plaza, y su desaparición en público es literalmente el final: no hay forma más explícita de decir que se terminó. Es una fórmula muy extendida y toma formas distintas según el sitio, desde la quema de Marijaia en la Aste Nagusia de Bilbao hasta el entierro de la sardina con el que se cierra el carnaval en muchísimos municipios.

¿Qué pasa al día siguiente?

Un trabajo que no está en ningún programa. El <strong>desmontaje</strong> del escenario, el vallado y las casetas ocupa uno o dos días, y hasta que no termina la plaza sigue ocupada. La <strong>limpieza</strong> es el mayor esfuerzo del año para el servicio municipal y suele hacerse de madrugada. Y la comisión de fiestas cierra las <strong>cuentas</strong>, que es lo que condiciona el programa del año siguiente: lo que se podrá contratar el verano que viene se decide en las semanas posteriores al último cohete.

¿Dónde se mira la fecha de las fiestas del año que viene?

En la última página del programa, donde muchos municipios la anuncian justo debajo del «hasta el año que viene». Si no está ahí, hay que esperar: en las localidades con patrón de fecha fija se sabe de antemano, pero en las que dependen de un fin de semana o de una fecha movible la comisión no la fija hasta bastantes meses después, y esa es la razón de que un calendario de fiestas tenga sentido.

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